PALABRA CLAVE LO MAS VISITADO

Una biblioteca en el TaPQui


El camino …

a partir de un contacto por Internet… a un proyecto de extensión bibliotecaria.

 

Todo comenzó en julio de 2011, cuando Verónica, docente de post primaria del Taller Protegidos Quilmes, nos contactó para realizar jornadas de narración a sus alumnos.

 

Después de las primeras charlas de coordinación, acordamos que la biblioteca acercara a los chicos libros y materiales diversos apoyando los temas que estaban tratando allí.

El Taller, dentro de su sector pedagógico comprende tres ciclos.

El primero, de adaptación

El segundo, nivel intermedio o primario y

El tercero, post-primario.

 

Tratándose de un lugar no tradicional, como lo es un taller protegido, donde asisten niños y jóvenes con capacidades diferentes, el acercamiento de la biblioteca ayuda a desarrollar una comprensión lectora independiente, integrando y socializando a la vez, en una forma amena y entretenida, mejorando su calidad de vida.

 

En la mayoría de los casos fue para ellos una sorpresa descubrir que existen lugares donde hay libros a disposición y gusto de cada uno, libros que les permitan informarse, divertirse y volar con la imaginación, libros de todas las épocas, formatos y presentaciones.

 

Interpretando sus requerimientos, la biblioteca se hace presente con cuentos, leyendas, historietas, teatro y artes plásticas. Comienza ahí la interacción biblioteca-grupo, aprovechando todos los recursos gráfico-plásticos a nuestro alcance para recrear las historias que los libros nos ofrecen y finalizando cada encuentro con actividades relacionadas al tema desarrollado.

 

Como cierre final surgieron dos proyectos individuales:

  • Arte rupestre en el siglo XXI (primaria)
  • Revista “Miradas de todos” (grupo post-primaria)

Y un proyecto general: Una biblioteca en el Tapqui.

Este proyecto consistió en el regalo de un mueble para libros y la donación de una variada colección de enciclopedias, textos, cuentos y revistas.

 

 

Los objetivos fueron logrados,… estamos contentos de las experiencias compartidas, de haber sacado los libros a la calle y que hayan llegado a un lugar donde fueron tan bien recibidos.

 

Sentimos haber sembrado la semilla que dará su fruto a través de las manos de los docentes que cada día acompañan con tanto amor y dedicación a sus alumnos…  así crecerán junto a los libros, formando lazos de motivación y compromiso que los acompañe y les permita descubrir necesidades y aspiraciones, desarrollar el gusto por la lectura y formarse como lectores libres.

 


Imagenes Relacionadas

conociéndonos
Cuando Cristina (transformada en narradora) llegó al Tapqui, empezó su historia explicando que existe una casita donde viven los libros. Esa casita se llama biblioteca y ahora está con ellos.